lunes, febrero 02, 2009

Cómo tratar lo que se tiene

En el viaje perdí mi cuaderno. Era una libreta roja, espiralada, que me había regalado M. Tenía cosas escritas de cuando había viajado a Chile y algunas frases sueltas que anoté mientras leía Revelación de un mundo, de Lispector. Creo que incluso había anotado un par de mails de personas que conocí.

En el momento no me molestó tanto perder el cuaderno. Venía de un diciembre intenso, y era como la pieza que faltaba para cerrar el círculo. Casi casi que sabía que algo así me podía pasar.

Hoy estoy releyendo las crónicas de Lispector mientras anoto las frases en la computadora. Tiene menos mística, pero por lo menos me aseguro de que no se pierdan. Veo entonces como hay cosas que sí se pueden recuperar. Siempre me intrigo si existe un orden del universo que hace que sólo algunos cosas se recuperen.
Con respecto a lo que había escrito, creo casi esotéricamente que si era algo importante se me va a volver a ocurrir. Sino, se perderá como el resto de las cosas que uno termina tirando.

Me acuerdo de la anécdota en donde Valery le pregunta a Einstein si él anotaba sus ideas y Einstein le responde: si tengo una idea genial, no me la olvido.
Yo, por ahora, sigo usando papel.

1 Comments:

Blogger diego said...

hola nurit,

¿valery tenía una idea, algo así como que la poesía vive en un estado intermedio en la cabeza y se realiza en la escritura?, se la pasaba dando vueltas a esa noción

ah: ¡como escribir en el aire!!!

9:21 p. m.  

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