sábado, enero 15, 2011

La vida privada de los árboles

“Leer bien significa arriesgarse a mucho. Es dejar vulnerable nuestra identidad, nuestra posesión de nosotros mismos… otra presencia está introduciéndose en nuestra persona y no hay camino de vuelta… así debería ser cuando tomamos en nuestras manos una gran obra de literatura o de filosofía, de imaginación o de doctrina. Puede llegar a poseernos tan completamente que, durante un tiempo, nos tengamos miedo, nos reconozcamos imperfectamente.”

George Steiner, Lenguaje y Silencio

El viernes leí La vida privada de los árboles, de Alejandro Zambra, intermitentemente; durante el día mientras viajaba para dar clases, en el colectivo para salir a la noche, etc. Y lo terminé y cuando llegué al final me quedé como vacía y lo leí de vuelta, esa misma noche. Acaso los libros que nos gustan no podemos tardar más de un día en leerlos. Exagero, sin duda. Pero como diría Julián, el protagonista de la novela: "nadie puede vivir sin exagerar un poco". O quizá no exagero. Quizá es verdad que si un libro realmente me gusta mucho me lo devoro ese mismo día. No importa lo que tenga que hacer. Vivo así en ese mundo intermedio, hasta terminarlo.

1 Comments:

Blogger nv said...

literatura es second life, una matrix alternativa que nos salva o nos destruye

2:59 p. m.  

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