miércoles, noviembre 26, 2008

¿De cuantas formas distintas puede reaparecer el pasado?

Una llamada telefónica en un horario raro, un mail, un mensaje de texto, una voz, un olor, esa canción, un sueño...
Pero cuando el pasado aparece como un ruego, como algo que se aferra a una historia que no existe, ¿cómo le explicás que está equivocado? ¿Cómo se hace para soltar sin lastimar?

En cada recuerdo hay un poco de muerte. Y de asfixia. Pero hay casualidades que sirven para hacer morir cosas. Hay poemas que nos caen a nuestras manos o poemas que nos gustan hace mucho pero que recién ahora entendemos porque nos gustaban. Un exceso de deformación vegetal podría llamarse. ¿Y qué pasa cuando se nos cierra la garganta? ¿Qué hacemos cuando se nos acaban las palabras, los gestos?

"No ser devorada es el sentimiento perfecto", dice Clarice Lispector. ¿y ser devorada, qué es? ¿Cómo es hacer cuando se acaban las palabras?

1 Comments:

Blogger sol said...

Uy, nena, no no no , querés que llore? me agarrás media bajoneada y me hablás del pasado. hace un año que estoy dando vueltas en una calesita, forcejeando con la sortija para no soltarla y dar una vuelta más. así siempre: una más, me digo y ya va un año. Tengo que soltarla, pichona, quizás vos también.

12:39 p. m.  

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